RETIRAN MÁS DE 184 MIL LATAS DE SOPA ORGÁNICA POR RIESGOS A LA SALUD
ESTADOS UNIDOS.- Autoridades sanitarias de la FDA mantienen vigente el retiro voluntario de más de 184 mil latas de una popular sopa orgánica luego de detectar un defecto de fabricación que podría comprometer la conservación del alimento y representar un riesgo para la salud de los consumidores.
La medida fue adoptada por Amy’s Kitchen, empresa con sede en California especializada en alimentos preparados, después de identificar una falla en la lengüeta de apertura fácil de algunas latas de su sopa de lentejas baja en sodio. El retiro afecta productos distribuidos en decenas de estados de Estados Unidos y también en varias provincias de Canadá.
De acuerdo con la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), el problema podría alterar el sellado hermético del envase, favoreciendo la descomposición del contenido antes de su consumo.
Aunque hasta ahora no se han reportado casos de intoxicación ni hospitalizaciones relacionados con este lote, las autoridades decidieron mantener activa la alerta como medida preventiva mientras continúa la revisión del producto.
En total, el retiro comprende 15 mil 350 cajas, equivalentes a 184 mil 200 latas, una de las acciones preventivas más importantes realizadas por la compañía durante este año.
La alerta aplica únicamente para la Amy’s Organic Lentil Soup – Light in Sodium, en presentación de 411 gramos.
Las latas retiradas corresponden exclusivamente al lote 60D0924, con fecha de caducidad en abril de 2027.
Los consumidores también pueden identificar el producto mediante el código UPC 042272005833 en Estados Unidos y 10042272905833 en Canadá.
Según la FDA, la sopa fue distribuida en 28 estados estadounidenses, entre ellos California, Texas, Florida, Nueva York, Illinois, Washington, Virginia y Pensilvania, además de distintas provincias canadienses.
La empresa aclaró que ningún otro producto o lote de Amy’s Kitchen forma parte del retiro, por lo que el resto de su catálogo continúa disponible con normalidad.
La agencia federal clasificó el caso como un retiro Clase II, categoría utilizada cuando existe la posibilidad de efectos adversos temporales o reversibles para la salud, aunque el riesgo de consecuencias graves es considerado bajo.
Este tipo de retiros forman parte de los protocolos habituales de seguridad alimentaria en Estados Unidos y Canadá cuando existe la posibilidad de que un defecto en el empaque comprometa la calidad o inocuidad de un alimento.
La FDA pidió a quienes hayan adquirido una lata perteneciente al lote afectado no consumirla, incluso si el envase no presenta golpes, abolladuras o daños visibles.
El principal riesgo es que la falla en el sistema de apertura permita la entrada de microorganismos o favorezca la descomposición del alimento, lo que podría ocasionar síntomas gastrointestinales como náuseas, vómitos o malestar estomacal.
Las autoridades también advirtieron que recalentar la sopa no garantiza eliminar posibles toxinas si el contenido ya se encuentra deteriorado debido a una pérdida del sellado original.
Los consumidores pueden acudir al establecimiento donde realizaron la compra para solicitar un reembolso o el reemplazo del producto, o bien desechar la lata de forma segura siguiendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias.
La empresa informó que inició el retiro voluntario el 22 de junio de 2026, tras detectar el defecto durante sus controles internos de calidad.
Amy’s Kitchen ya ha realizado retiros preventivos en ocasiones anteriores, aunque este destaca por la cantidad de producto involucrado y el amplio número de estados donde fue distribuido.
Lla FDA recomendó a los consumidores revisar periódicamente las alertas publicadas en su base de datos oficial y verificar los números de lote de los alimentos retirados del mercado para reducir riesgos y evitar el consumo de productos potencialmente afectados.
