LAS COSAS QUE NO ENTIENDO
CONCLUYÓ sin pena ni gloria la feria de Zentla, donde más que destacar el nivel de organización del Ayuntamiento, sí lo hicieron los contingentes que participaron en su fiesta. A quien ahora sí vio la ciudadanía de nuevo, fue a la presidenta municipal, Miriam López Cid, que durante cinco meses ya, ha sido casi imposible encontrar para la ciudadanía debido a, bueno, múltiples ocupaciones, según la versión de sus empleados. Lo cierto es que la gente de las comunidades y la misma cabecera ya dejaron de irla a buscar al Palacio Municipal, donde por una u otra razón, nunca puede atenderlos. Entre la gente de las congregaciones la percepción que se tiene, y que va en aumento, es que después de subirse al ladrillito de la presidencia municipal “ya se le subió”. Habrá que ver si es solo temporal o permanece mareada por cuatro años, ya que el ladrillo en el que está, no es ni muy alto, ni eterno, sino pregúntenle a Nora Acosta Gamboa, ex alcaldesa de Totutla, quién después de tener todo el poder en sus manos y aún con él, no pudo imponer a su hija como candidata a la alcaldía y mucho menos como alcaldesa, que como alternativa, impuso al entonces director de Obras Públicas para que fuera su títere, siendo ese uno de los muchos factores que la llevó a la derrota en las urnas. Hoy se rumora que quiere volver a ser candidata a diputada local por el Partido Verde Ecologista de México y se anda paseando por todo el distrito dando apoyitos, como toda una hermana de la caridad, cuando aún no ha logrado solventar los varios millones de pesos de irregularidades de obras como la Casa de las Aves.
DESANGELADO Lucio el foro cafetalero celebrado en Huatusco y convocado por la Unión Nacional de Productores de Café CNC, que dirige José Julio Espinosa Morales y es que, de los cientos, de los miles de cafeticultores que hay en la zona de Huatusco, menos de 200 respondieron a la convocatoria, pues la reputación de este autonombrado líder, es bien conocida en la región. En el teatro Solleiro de Huatusco también se pudo ver a la diputada Ana Rosa Valdez, de la Comisión Especial del Café del Congreso del Estado, quién sobra decirlo, ha tenido un gris desempeño en ese encargo, donde poco o nada ha hecho a favor del sector.
Quizás el mayor mérito de Valdés Salazar, es ser esposa del dirigente estatal del casi extinto Partido Revolucionario Institucional, Adolfo Ramírez Arana, más allá de eso, nada. Al final, lo que se habló y debatió queda como siempre en letra muerta, en parte gracias a la nula credibilidad de la que goza José Julio Espinosa, y si no me cree, pregúntele a los productores como les fue mientras estuvo como presidente del Consejo Estatal de Productores de Café, desde donde manejó recursos como el del Fondo de Estabilización de Precios, la venta de planta y tantos programadas cuyos recursos les fueron rasurados por el ahora líder nacional cafetalero, que convocó a un foro donde lo que faltó, fueron los cafeticultores.
SÍNDICO HONORARIO tiene el municipio de Alpatláhuac, donde Silvio Gómez Cabrera, esposo de la síndica única, Paula Bautista Marín, sueña con que el Palacio Municipal es suyo. Desde que su esposa recibió su constancia de mayoría, Silvio ha buscado participar, opinar y hasta decidir sobre lo que se debe hacer en un municipio que no votó por él y mucho menos lo reconoce como autoridad. Incluso durante el proceso de entrega-recepción se colaba a las reuniones ante la mirada sorprendida de todo mundo que se preguntaba que papel jugaba y pues, en realidad ninguno, pero después de cinco meses, don Silvio sigue sin entender que, quien tiene un cargo dentro del Ayuntamiento es Paula Bautista , su conyugue y no él, cinco meses ya de que los empleados municipales le den “el avionazo” como se dice coloquialmente, sin que al parecer, se de por enterado que todos lo ignoran. Que cosas. Por ahora es todo, hasta la próxima.
