“NO QUEREMOS SER ESTADOUNIDENSES”: GROENLANDIA
GROELANDIA. – Groenlandia rechazó de plano la idea de convertirse en un territorio estadunidense, después de que el presidente Donald Trump volviera a amenazar con el uso de la fuerza para anexionar ese territorio autónomo danés rico en minerales.
El magnate republicano afirma recurrentemente que el control de esa isla es “crucial” para la seguridad nacional de Estados Unidos, debido al aumento de la actividad militar de Rusia y China en el Ártico.
En su reunión con directivos de la industria petrolera centrada en la explotación del crudo venezolano, el presidente advirtió que se encargará “por las buenas” o “por las malas” de su propósito en Groenlandia.
Una declaración a la que respondieron los líderes de los cinco partidos del Parlamento de Groenlandia: “No queremos ser estadounidenses, no queremos ser daneses, queremos ser groenlandeses”.
El documento incluye a las cuatro fuerzas políticas que conforman el gobierno y también al partido de la oposición, que aboga por una rápida independencia del territorio danés.
“El futuro de Groenlandia debe ser decidido por los groenlandeses”, zanjaron.
Dinamarca y otros aliados europeos han expresado su alarma ante las amenazas de Trump de tomar la isla, donde Washington dispone de una base militar desde la Segunda Guerra Mundial.
Según un sondeo publicado por la agencia danesa Ritzau, 38,3% de daneses piensa que Estados Unidos invadirá Groenlandia durante la presidencia de Trump.
La Casa Blanca ha dicho, sin excluir la opción militar, que el presidente reflexiona “activamente” sobre la opción de comprar la isla.
En cualquier caso, Trump recalcó que no permitirá que “Rusia o China ocupen Groenlandia”.
Esos dos países han aumentado su actividad militar en la región ártica en los últimos años, aunque ninguno ha reclamado el vasto territorio, y tanto Nuuk como Copenhague rebaten el argumento de Trump.
No estamos de acuerdo con esa idea de que Groenlandia estaría inundada de inversiones chinas”, declaró esta semana el canciller danés, Lars Løkke Rasmussen.
Desde 1951 existe un acuerdo de Defensa entre Estados Unidos y Dinamarca, que da prácticamente carta blanca a las fuerzas norteamericanas en territorio groenlandés previo aviso a las autoridades locales.
En una entrevista al New York Times, Trump reconoció que tendrá probablemente que elegir entre preservar la integridad de la OTAN y el control de ese territorio ártico.
Dinamarca, incluida Groenlandia, es miembro de la OTAN y una toma norteamericana de la isla acabaría con “todo”, es decir, con la Alianza Atlántica y la estructura de seguridad posterior a la Segunda Guerra Mundial, alertó la primera ministra danesa, Mette Frederiksen.
En este contexto, el secretario de Estado, Marco Rubio, se reunirá la próxima semana con el ministro de Relaciones Exteriores de Dinamarca y representantes de Groenlandia para hablar de la situación. En enero de 2025, el 85 por cientp de los groenlandeses se decían opuestos a formar parte de Estados Unidos, según un sondeo publicado en la prensa local. Sólo el 6% era favorable a esa opción.
