COLAPSAN CEMENTERIOS Y CREMATORIOS EN INDIA ANTE SEGUNDA OLA DE COVID-19

COLAPSAN CEMENTERIOS Y CREMATORIOS EN INDIA ANTE SEGUNDA OLA DE COVID-19

INDIA.- La segunda ola de coronavirus está golpeando a India con tal fuerza que los cementerios y crematorios no bastan. La gente muere camino a los hospitales por falta de oxígeno, y el cielo se ilumina por las noches con las piras funerarias.

El lunes se reportaron en el país otros 2 mil 812 fallecimientos y, en promedio, unas 117 personas mueren por la enfermedad cada hora.

El país supera los 17.3 millones de contagios, siendo el segundo más afectado, y la situación es desesperada.

En Nueva Delhi, desde el domingo se reportó que los cementerios se están quedando sin espacio. Y ante la insuficiencia, la gente ha optado por cremar a sus seres queridos incluso en las calles.

En Bhopal, una ciudad en el centro del país, algunos crematorios han aumentado su capacidad, de una docena de piras, a más de 50. Tampoco bastan.

Tan sólo el sábado, en el crematorio local de Bhadbhada Vishram Ghat, los trabajadores dijeron haber incinerado a más de 110 personas, aunque las cifras oficiales reportaban apenas 10 muertos en la ciudad de 1.8 millones de personas.

Lo mismo ocurre en Ahmedabad, donde el naranja del fuego arde noche y día, como si la ciudad entera fuera una planta industrial que nunca descansa.

Son tantos los cuerpos incinerados que algunos han dado por llamar a India el país de las cenizas. O el verdadero infierno en la Tierra.

La situación podría agravarse conforme se agota el oxígeno. En las redes sociales, médicos piden ayuda  con desesperación. “Mis pacientes están muriendo. Por favor, envíennos oxígeno”, rogaba el domingo por la noche el doctor Gautam Singh, quien atiende en una sala de emergencias de Nueva Delhi.

Mametsh Sharma, quien trabaja en el crematorio de  Bhadbhada Vishram Ghat, cuenta que ya no siquiera se respetan los ritos que, según las creencias hindúes, liberan el alma en el ciclo de reencarnación. “Sólo quemamos los cuerpos según llegan. Es como si estuviéramos en plena guerra”, dice.

Con información de AP