CADA AÑO 8 MIL 765 PARTOS OCURREN EN MENORES DE 14 AÑOS

CADA AÑO 8 MIL 765 PARTOS OCURREN EN MENORES DE 14 AÑOS

MÉXICO.-  En las escuelas públicas de México se estudia por primera vez el tema del embarazo en el quinto grado de primaria, cuando los alumnos tienen entre 10 y 11 años, pero también en algunas casas del país niñas de esta edad son víctimas de violación sexual que resulta en una gestación que las arroja a múltiples riesgos físicos y mentales, incluso hasta a la muerte materna.

“A esa edad el cuerpo de una mujer no ha terminado ni siquiera de completar su crecimiento óseo, ni su madurez física, cardiovascular y metabólica para sostener una gestación”, advierte Sandra Gaspar Martínez, médica ginecoobstetra integrante de la Red Salvemos Miles de Vidas México.

“Un embarazo a esta edad es biológicamente incompatible con el nivel de maduración de una niña”, agrega en entrevista con Proceso, a propósito del caso de una menor de 11 años de Matamoros, Tamaulipas, víctima de violación sexual, presuntamente por su padrastro, quien ya fue detenido. En tanto, el 12 de agosto último a la menor se le practicó la interrupción del embarazo de cinco meses que gestaba como consecuencia de ese delito. Según el IMSS, la menor está en recuperación y será resguardada por el DIF Matamoros para garantizar su seguridad.

Con ocho años de experiencia en la Secretaría de Salud del Estado de México, en el IMSS Bienestar, en una unidad de recepción de todos los hospitales aledaños para interrupción de embarazo por diferentes causales, Gaspar Martínez explica los múltiples riesgos de salud que puede enfrentar una niña si no se interrumpe su embarazo.

“Si se insiste en llevar un embarazo de una niña a término hay riesgo de hemorragia y anemia, de restricción del crecimiento, de que desarrolle preeclampsia —elevación de la presión arterial— y si avanza, puede llevar a una eclampsia, que es cuando la paciente tiene la presión demasiado elevada y se puede llegar a convulsionar”, dice.

“También puede sufrir infecciones de vías urinarias y vaginales, porque obviamente su cuerpo no está preparado y al no tratar adecuadamente una infección puede llevar a una sepsis; es decir, cuando la infección se disemina en todo el organismo. Incluso puede llegar a la muerte materna”.

Por eso la especialista en ginecoobstetricia es clara: “Biológicamente una niña no está preparada para tener un embarazo. De hecho, toda paciente menor de 19 años embarazada, ya por la edad, se cataloga como un embarazo de alto riesgo”.

En México, alrededor del 17 % de las muertes maternas totales corresponden a niñas y adolescentes de entre 10 y 19 años, cifra equivalente a unos 85 decesos anuales en este sector por complicaciones del embarazo, según datos de la Secretaría de Salud. El riesgo de muerte es exponencialmente mayor entre las de 10 a 14 años.

En 2022 se registraron 678 muertes maternas en el país, de las cuales 67 (9.9%) correspondieron a menores de 20 años; de éstas, cuatro tenían entre 10 y 14 años de edad, según datos del extinto Instituto Nacional de las Mujeres.

Para marzo de 2023, a propósito del Día Internacional de la Mujer, el Consejo Nacional de Población (Conapo) informó que “cada día hay mil nacimientos de madres adolescentes menores de 19 años (370 mil anuales) y cada año se registran ocho mil 765 alumbramientos de niñas menores de 14 años, con alto riesgo de mortalidad materna”. Chiapas y Guerrero ocupan el primero y segundo lugar nacional por embarazos infantiles.

Integrante del equipo de especialistas de la organización civil Salvemos Miles de Vidas México, la doctora Sandra Gaspar habla también de los riesgos psicológicos y emocionales que pueden enfrentar niñas embarazadas.

“Hay que imaginar cómo le vamos a explicar a una niña que está cursando un embarazo, qué fue lo que le pasó, quién fue capaz de hacerle tanto daño, que esto la llevó a cursar un embarazo que obviamente no estaba en sus planes, que no deseaba, que no sabe ni siquiera qué es”, reflexiona.

Rechaza que la interrupción en un contexto seguro signifique someter a la menor a más complicaciones: “¡Definitivamente no! Llevar un embarazo a término en una niña siempre va a tener mayores consecuencias que interrumpirlo, por todas los efectos que ya comentamos, incluso una muerte materna”.

La especialista recuerda que la Norma Oficial Mexicana 046-SSA2-2005 marca todos los protocolos para aplicar la interrupción segura. Se refiere a la norma para “Casos de violencia familiar, sexual y contra las mujeres. Criterios para la prevención y atención”.

Dicha norma establece que “los casos de violación sexual y de embarazo por esta causa son urgencias médicas y requieren atención inmediata”.

Además, reflexiona sobre la importancia de que después de atendida la emergencia se analice la situación que la provocó: “Si una niña a esta edad llegó con un embarazo ya avanzado, quiere decir que hubo fallas desde su entorno, que es el que se supone que la debería de proteger, que sería la familia; como sabemos, siempre el principal agresor sexual son los familiares cercanos”.

Por último, considera que el cuerpo de una mujer o de una persona gestante es apto para un embarazo después de los 19 años, “cuando salga de esta etapa de adolescencia, que termine de crecer, que tenga una madurez física, psicológica, mental, adecuada y sobre todo que sea un embarazo planeado y deseado. La mujer es libre de decidir en qué momento desea embarazarse y lo ideal es que sea pasando esta etapa de riesgo que es la adolescencia”.

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Redacción

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