SEGOB Y MORENA SE DESLINDAN DEL REGRESO DE ROCHA MOYA AL GOBIERNO DE SINALOA
SINALOA.– La Secretaría de Gobernación, el brazo político del poder Ejecutivo, y Morena, el partido mayoritario, publicaron comunicados para desmarcarse de la decisión de Rubén Rocha Moya de volver al gobierno de Sinaloa.
El político sinaloense es buscado para su captura en Estados Unidos por delitos de crimen organizado, pero las autoridades mexicanas no han procedido a su captura, con el argumento de que necesitan esperar las pruebas.
La Secretaría de Gobernación calificó como decisión personal el regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa.
El documento aclaró que el retorno del funcionario estatal respondió de manera exclusiva a un asunto de índole particular.
La Secretaría de Gobernación afirmó que la Fiscalía General de la República mantiene abiertas carpetas de investigación contra diez personas señaladas por Estados Unidos, donde figura el gobernador de Sinaloa. Asimismo, la Secretaría de Relaciones Exteriores solicitó de manera reiterada al gobierno estadounidense que aporte las pruebas correspondientes.
En este sentido, corresponde a la Fiscalía General de la República, en el ámbito de sus atribuciones y de acuerdo con el avance de las investigaciones, proporcionar la información adicional que considere pertinente.
El Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) fue más directo, al deslindarse de la decisión. En un comunicado, el partido afirmó que fue una decisión personal.
Rubén Rocha Moya retomó este viernes sus funciones como gobernador de Sinaloa tras permanecer 112 días con licencia temporal. El mandatario estatal solicitó la separación de su cargo el pasado primero de mayo para ponerse a disposición de las autoridades mexicanas.
El gobernador sinaloense compareció de forma voluntaria ante la Fiscalía General de la República y renunció a su fuero constitucional. El político sinaloense argumentó que la representación social le informó que no existen pruebas sobre su participación en conductas delictivas.
Rocha Moya rechazó todas las imputaciones y se declaró inocente de los cargos. El gobernador atribuyó los señalamientos en su contra a intereses de origen político.
