LA DERECHISTA KEIKO FUJIMORI ASUME LA PRESIDENCIA DE PERÚ
PERÚ.– La política ultraderechista Keiko Fujimori asumió la presidencia de Perú en una ceremonia que estuvo marcada por la fuerte presencia de los gobernantes de la extrema derecha populista de la región alineada con el mandatario estadunidense, Donald Trump, quien envió como su representante al subsecretario de Estado Christopher Landau.
En contraste, fue notable la ausencia del presidente del vecino Brasil, Luiz Inácio Lula de Silva, el principal referente de la izquierda democrática en América Latina.
Entre los asistentes al acto de traspaso de mando, que se desarrolló en la sede del Congreso, estuvieron José Antonio Kast (Chile), Daniel Noboa (Ecuador), Javier Milei (Argentina), Rodrigo Paz (Bolivia), Nasry Asfura (Honduras) y José Raúl Mulino (Panamá), con todos los cuales Fujimori sostuvo reuniones bilaterales. También lo hizo con Landau.
Además, el ultraderechista presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, envió a Perú una delegación encabezada por el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, quien también se reunió con Fujimori.
La nueva presidenta de Perú, quien cumplirá el periodo de gobierno 2026-2031, dijo que una de sus prioridades será el combate a la delincuencia.
Tal como había anunciado con anticipación, implementará un plan inspirado en el modelo que aplica en El Salvador el ultraderechista mandatario Nayib Bukele, que consiste en militarizar “temporalmente” el combate a la delincuencia con las Fuerzas Armadas al mando de los operativos “en coordinación” con la Policía Nacional.
Fujimori, una administradora de empresas de 51 años, afirmó que fortalecerá a la policía –un cuerpo de seguridad con fama de corrupto– y le devolverá el respeto y el respaldo político que perdió en los últimos gobiernos.
Otra de sus prioridades es la mitigación del fenómeno climático de El Niño, que podría provocar graves inundaciones en Perú. Dijo que implementará un plan de contingencia y prevención con la construcción de diques, la protección de las cuencas fluviales y el envío de maquinaria pesada a los sitios con mayores riesgos.
Fujimori es la hija mayor del exmandatario peruano Alberto Fujimori, quien gobernó el país entre 1990 y 2000 con mano dura y quien huyó del país en medio de escándalos de corrupción, violaciones a los derechos humanos y reformas neoliberales que empobrecieron a millones de personas.
El exmandatario logró derrotar a la guerrilla de Sendero Luminoso, y eso, y la relativa estabilidad económica que trajeron los ajustes de corte neoliberal recomendados por el Fondo Monetario Internacional (FMI), aún suscita apoyo al fujimorismo que representa Keiko, quien reivindica el “legado” de su padre.
De acuerdo con el analista político David Rivera del Águila, el fujimorismo es una corriente populista y la nueva presidenta tiene un perfil muy similar al de su padre.
Con su bancada en el Congreso, que es la más numerosa, Keikp Fujimori se ha encargado de capturar en los últimos cinco años al Tribunal Constitucional, a la Junta Nacional de Justicia, que es la que designa y sanciona fiscales y jueces; a la Fiscalía, a la Defensoría del Pueblo, y a los Jurados Nacionales de Elecciones.
El analista político y economista de la Universidad del Pacífico sostiene que con Keiko Fujimori en la presidencia, la democracia peruana puede estar “en un riego real porque ya capturó a los órganos de justicia y electorales y ahora tendrá el Ejecutivo”.
Además, su partido, el ultraderechista Fuerza Popular, tiene las mayores bancadas en la Cámara de Diputados y el Senado, y con la alianza que hizo con el ultraconservador Renovación Popular y otros partidos de derecha tiene el control en ambas cámaras.
Esto será fundamental para la nueva gobernante ya que Perú ha tenido ocho presidentes en los últimos 10 años por la facilidad con que el Congreso puede destituir mandatarios.
