HASTA ENCONTRARTE: CRÓNICA DE UNA BÚSQUEDA

HASTA ENCONTRARTE: CRÓNICA DE UNA BÚSQUEDA

Huatusco, Ver.- “¡Es el, es el!” Se puede sentir el grito contenido al otro lado del teléfono. Un escalofrío recorre la espalda, en el otro extremo del celular. Es una esposa que busca al amor desaparecido.

Como a miles de veracruzanos, a él se lo tragó la tierra, y aunque ya pasaron dos años, una simple silueta de una fotografía enciende la esperanza del reencuentro negado, “es el, es el”.

 Y llegan las fotos, la descripción del tatuaje, el relato de dónde se extravió. Ya lo han buscado en cárceles, en morgues, bajo la misma tierra. La ilusión y emoción rompen las leyes de la física y “llegan” como vendaval al comunicador.

Personal de la Secretaría de Seguridad Pública siempre atenta a este medio de comunicación, agiliza el dato, se intercambian nombres, señas, fechas. Ahora sigue la espera “vamos a consultar”.

Después de varios minutos llega la información y la respuesta; la complexión de la persona liberada, su domicilio, pero el nombre y el rostro, no son el mismo.

Un puñetazo directo al estómago dobla al reportero. Dar la respuesta es igual que apagar una luz de esperanza para toda una familia ¡Carajo!.

A cientos de kilómetros un corazón se rompe nuevamente, “es lo más cerca que hemos estado de tener la esperanza de volverlo a ver”, confiesa el ama de casa.

En algún lugar del estado de Veracruz una familia se abraza con resignación y eleva una oración al familiar ausente. El comunicador se suma y hace lo propio por todos aquellos a quienes los esperan en su hogar.

Compartir en:

Miguel Olvera