LOS HABITANTES DE BRUSELAS YA PODRÁN SALIR A LAS CALLES SIN CUBREBOCAS

LOS HABITANTES DE BRUSELAS YA PODRÁN SALIR A LAS CALLES SIN CUBREBOCAS

BÉLGICA.- Bélgica dio un paso más en su desescalada y roza casi la normalidad: el uso de las mascarillas en la calle deja de ser obligatorio en Bruselas, bares y restaurantes amplían horarios, abren sus zonas de interior, se puede ir a la oficina una vez por semana y los vacunados pueden viajar con menos cortapisas.

El plan de vacunación avanza a buen ritmo y las cifras de hospitalizados mejoran, lo que permite atisbar la (casi) normalidad desde este miércoles en Bélgica, donde entró en vigor la primera fase del Plan de Verano.

Así, a partir de este 9 de junio, los cafés y restaurantes belgas pueden servir a sus clientes también en el interior de sus locales, tras abrir sus terrazas el pasado 8 de mayo y pueden hacerlo desde las 5:00 hasta las 23:30 horas.

Abrieron sus puertas también los gimnasios, aunque con aforo reducido, así como con los vestuarios y duchas cerrados.

También pueden reabrir los cines, boleras, pabellones deportivos, mercadillos y saunas, bajo la condición de que cumplan determinados criterios de ventilación.

Los espectáculos, exposiciones o competiciones deportivas podrán recibir hasta 200 personas en el interior, con el público sentado, y hasta 400 en el exterior, con mascarillas y la distancia de seguridad de 1.5 metros.

Volver a la oficina de manera presencial será posible un día a la semana para todos los trabajadores, aunque el teletrabajo seguirá como obligatorio hasta julio, cuando pasará a ser recomendado.

El aforo máximo permitido en el trabajo es del 20% de los empleados, cifra que se eleva al 50% en el caso de las pymes, que podrán acoger a un máximo de diez personas.

Las personas que tengan el certificado digital de COVID podrán viajar entre los Estados miembros sin, a priori, cortapisas: quienes regresen a Bélgica de zonas rojas no deberán guardar cuarentena, ni presentar una prueba PCR negativa siempre y cuando estén completamente vacunados dos semanas antes del vuelo.

Una cuarentena de diez días continuará como obligatoria para los pasajeros procedentes de países con alto riesgo de las nuevas variantes de la COVID-19.

A los niños y jóvenes de 6 a 17 años, así como a los adultos que aún no tengan la oportunidad de vacunarse completamente, se les reembolsará el coste de la PCR, con un límite máximo de 55 euros.

El uso de la mascarilla en la calle dejó de ser obligatorio este 9 de junio en Bruselas, salvo en zonas muy concurridas como mercados o centros comerciales, y será cada comuna la responsable de fijar cuáles son esas zonas altamente frecuentadas.

El levantamiento de las restricciones estaba condicionado a la evolución de la crisis sanitaria, fijado en el umbral de las 500 camas ocupadas en cuidados intensivos en los hospitales por COVID.

Más del 53% de la población adulta del país (4,8 millones de ciudadanos) ya recibió, al menos, la primera dosis de la vacuna y ocho de cada diez personas de riesgo ya percibieron su primera dosis hace dos semanas.

Con información de EFE